Leemos en Science Daily que, según un estudio realizado, “la tecnología no puede sustituir a la naturaleza”.
Cualquiera pensaría que estamos hablando de células artificiales o bacterias mecánicas. Pero no. El estudio en cuestión trata sobre los efectos relajantes que puede ejercer un paisaje natural en personas sometidas a cierto nivel de estrés en comparación con un paisaje virtual generado en un televisor de plasma.









