Para quién no lo sepa, OLED (Organic Light-Emitting Diode - Diodo orgánico luminiscente) es la tecnologÃa que supuestamente reemplazará al PLASMA y al LCD. De hecho está desarrollada hace muchos años y se encuentra entre nosotros aunque no lo sepamos: ya hay cámaras digitales que incorporan este tipo de pantallas y empresas como Sony han comercializado microtelevisores de 11 pulgadas con relativo éxito.
Os preguntaréis qué necesidad hay de sustituir al PLASMA y al LCD a estas alturas de la vida; pues bien, frente a ellos, OLED presenta 3 ventajas fundamentales:
1) Su consumo eléctrico es prácticamente despreciable. Un hogar equipado con pantallas OLED ahorrarÃa una enorme cantidad de dinero en la factura eléctrica y contribuirÃa directamente a la mejora del medio ambiente.
2) Pueden conseguirse pantallas de gran tamaño con un grosor muy limitado. Si los LCD ya eran finos, los OLED no superan el fondo de un cuadro decorativo, lo que supone una mejora estética y una mayor transportabilidad.
3) Su contraste es altÃsimo, presentan unos negros totalmente puros y colores realistas. El plasma con mejor contraste del mercado no tiene nada que hacer contra un OLED de tamaño similar.
¿Y por qué no está ya el mercado completamente inundado de estos televisores? Pues bien, parece que todas las compañÃas involucradas en el desarrollo de OLED están encontrando problemas para aplicar la tecnologÃa a visualizadores de más de 10 pulgadas.
El pasado jueves Toshiba anunció que posponÃa hasta 2009 el lanzamiento de pantallas OLED de gran tamaño, y que sólo serÃa capaz de producir dispositivos OLED para pequeños gadgets (cámaras, reproductores portátiles, móviles, marcos digitales, mini-TVs) para el próximo otoño.
Por otra parte, el primer televisor de gran tamaño de Sony, el XEL-1 TV ofreció unas cifras de duración peores de lo esperado. Según la propia compañÃa, estarÃamos frente a un aparato con 30.000 horas de vida útil. Sin embargo un informe externo revela que el panel presentaba diferentes tiempos de envejecimiento para cada color (rojo, verde y azul) y apenas llegarÃa a las 17.000 horas de uso confortable. De hecho, tras apenas 1.000 horas de uso intenso se producÃa una pérdida del 10%, lo que significa que en 3 años de uso doméstico se apreciarÃa una degradación del 33% aproximadamente.
Pese a todo, insistimos, OLED parece la tecnologÃa del futuro y ya hay grandes fondos asignados a la investigación y desarrollo de aplicaciones paralelas tales como dispositivos de iluminación de bajo consumo y bajo coste.
Seguiremos de cerca sus progresos y os iremos informando.









