Primeros movimientos para estandarizar unas gafas 3D universales

Artículo publicado en , , , hace 6 años

En la reciente Consumer Electronic Association (CEA) se han dado pasos para crear un modelo de gafas 3D universales

Por fin, por fin. Hoy es un gran día para las 3D. La CEA (Consumer Electronic Association) se ha caído del guindo y se ha dado cuenta que las 3D no podrán avanzar, mientras las gafas 3D de los distintos fabricantes no sean compatibles entre sí. El hecho de que cada compañía tuviera su modelo de gafas compatible hacia que este hecho fuera el mayor obstáculo para que los consumidores adoptaran esta nueva tecnología.

Pues tras varios años de luchas, de pérdida de mercado (hasta un 60% de los americanos evitaba los televisores 3D) y ahora, con el fantasma de los sistemas pasivos comiéndoles terreno; parece que los fabricantes le han visto las orejas al lobo y se han decidido a trabajar juntos, en vez de ir cada uno por su cuenta. Así, la CEA está diseñando los primeros pasos para certificar el standard común para gafas 3D activas que será utilizado por todos los fabricantes de equipos 3D. Por el momento está en todavía en fase de discusión , pero de cualquier forma es un primer paso en la buena dirección: no crearle al consumidor todavía más quebraderos de cabeza al comprar un equipo.

Lo que no era de recibo, es que cada fabricante tuviera unas gafas propias que no funcionaban con el resto de televisores del mercado. Hasta ahora, si le preguntabas al fabricante de turno, si no creían que eso de las gafas 3D propietarias era un obstáculo para la adopción del formato, (sobre todo si tenemos en cuenta que si deseas comprar televisor nuevo, no te servirían las del modelo antiguo), siempre contestaban lo mismo: “que no cambien de marca de televisor”.

Creo que desde el punto de vista de los fabricantes, la no interoperabilidad entre equipos, hasta la veían como una ventaja: como “el secuestro” del cliente, que evitaría cambiar de marca para no perder todos los euros invertidos en gafas 3D que ahora no le servirían. De lo que no se daban cuenta, es que con ese razonamiento, lo que de verdad estaban consiguiendo era todavía mucho más recelo por parte del usuario final, que en tiempos de crisis como los que vivimos, no está como para dilapidar los dineros.

Fuente: CEA

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *